viernes, 4 de marzo de 2016

LOS JUEGOS TRADICIONES. POR QUÉ DEBEMOS MANTENERLOS VIVOS

Al hablar de juegos tradicionales nos referimos a aquellos juegos que, desde muchísimo tiempo atrás siguen perdurando, pasando de generación en generación, siendo transmitidos de abuelos a padres y de padres a hijos y así sucesivamente, sufriendo quizás algunos cambios, pero manteniendo su esencia. Son juegos que no están escritos en ningún libro especial ni se pueden comprar en ninguna tienda.
Son diferentes las razones por las cuales vale la pena mantener vivos estos juegos. Además de los aspectos cognitivos, psicomotores, de autonomía,  etc, que se desarrollan a través del juego infantil, con este tipo de juegos podemos transmitir a los niños características, valores, formas de vida, tradiciones de diferentes zonas. Podemos estudiar y mostrar las diferentes variantes que tiene un mismo juego según la cultura y la región en la que se juega. Las posibilidades que brindan los juegos tradicionales son múltiples. También gracias a ellos podremos conocer historias propias y ajenas, acercando también generaciones. Cuando los niños pequeños perciban que los mismos juegos que ellos está jugando ya los han jugado sus padres y abuelos, se podrán crear así nuevos lazos que acercan posturas y favorecen la comprensión y el entendimiento de numerosos aspectos. Al mismo tiempo tienen la posibilidad de conocer cómo se juegan estos mismos juegos en otros lugares, por más remotos que estén. Se podrían trabajar estos juegos investigando desde diferentes puntos de partida. Se podrá preguntar a personas mayores cercanas a los niños, como pueden ser abuelos, tíos, etc.
A través del Juego las situaciones educativas que se plantean en clase son más amenas y lúdicas, para nuestros alumnos-as y de este modo se fomente en ellos-as el interés por aprender, participar, experimentar, manipular, etc.… Permite el desarrollo psíquico, físico y social de los niños-as. Mediante los Juegos Tradicionales los niños-as se acercan un poco al modo de divertirse de sus abuelos, padres, etc. Siendo importante, aprovechar este momento para concienciarlos de que no es necesario tener juguetes costosos para pasar un rato de diversión